Un día con los Ala-delta


Todos hemos visto aterrizar alguna vez ala-deltas en el Ejido y muchos nos hemos preguntado alguna vez de donde vienen. El pasado 17 de agosto cámara en mano tuve la suerte de poder acompañar a algunos de los aficionados al vuelo en su aventura casi diaria, que comienza en abril y finaliza hacia finales de septiembre.


Empezamos el viaje al mediodía, saliendo de La Iglesuela rumbo a Pedro Bernardo, donde nos desviamos de la carretera para comenzar a ascender una de las laderas de la sierra de Gredos con unas preciosas vistas a Pedro Bernardo y el Valle del Tiétar. Veréis unos puntos amarillos en una de las fotos, están puestos a propósito, entre ellos está La Iglesuela.
En torno a la una de la tarde llegamos al despegue oeste tras pasar por varios despegues que debido a la dirección del viento no se pudieron utilizar. En este caso como el viento era del oeste se utilizó este despegue, pues necesitan despegar en dirección opuesta al viento.




A continuación empezaron a montar los ala delta, y mientras en esos momentos comenzaban a despegar algunos parapentes que había y con los que comparten vuelo. 




Una vez montados los ala-delta y comer algo en torno a las tres de la tarde, los ala-deltas empezaban a hacer cola esperando a que las condiciones fueran optimas para el despegue. 
Una hora después aun quedaban ala-deltas sin poder despegar, el día no animaba al vuelo, por lo que no despegaron todos y tuvieron que recoger sus cometas, pero no acabaría aquí el reportaje. 



Los voladores que consiguieron despegar estaban comenzando a aterrizar en su campa oficial, que es una explanada frente la gasolinera de Pedro Bernardo que tienen para poder aterrizar. Lamentablemente no llegué a tiempo para fotografiar aquí ningún aterrizaje, pero si llegué para ver algunos de ellos llegar justo al punto donde habíamos salido por la mañana, en el Ejido, en La Iglesuela, donde tienen como destino favorito el aterrizaje.