Longino Ayuso Illan y su legado, el Safari de piedra de Arroyolugar.



En otoño del pasado año salí al campo a recoger níscalos y mientras los buscaba recordé el precioso entorno natural de Arroyolugar y comencé a informarme sobre quienes eran sus dueños para dedicarle un merecido reportaje. Entrada la navidad pude contactar con el hijo de Longino Ayuso Illan y muy entusiasmado me enseñó todas las obras de arte de su padre.

Longino Ayuso Illan fue el creador de todas las esculturas y pinturas que posee tanto en el safari de Arroyolugar, como en la que fue su vivienda, en la cual conservan este espectacular cuadro de la ermita de la Virgen de la Fuensanta de La Iglesuela. En la actualidad Longino no puede mostrarnos su legado, falleció hace alrededor de diez años, pero su recuerdo siempre estará en sus obras y en una calle que recibe su nombre en su pueblo, La Iglesuela.
En la mañana del día de reyes tomamos la carretera rumbo al pequeño valle de la Garganta de Torinas, donde muy cerca se encuentra el paraje de Arroyolugar, que alberga las esculturas esculpidas en grandes piedras de granito en el que decía que "quitaba lo que sobraba".




Nada más llegar, a pocos metros de la puerta ya pudimos ver algunas de sus maravillas. Salvo la primera imagen, el resto de las esculturas están colocadas en forma una mesa con asientos. Aquí se puede apreciar el año en el que realizó esta mesa de reunión, 1978.



 Un poco más alejado, nos encontramos dos grandes fieras con una perpleja mirada, pero un poco deteriorada por los cerca de 40 años que llevan estas dos esculturas ahí postradas.




 He de reconocer que tomar estas fotos ha sido todo un reto para mi y no he conseguido lograr la nitidez que deseaba. Estas tallas corresponden: la primera a un carnero, la segunda a un toro, la tercera a una vaca, la cuarta a una cierva y la quinta a una cabra montes.

Este novillo tenia un valor especial para Longino, según nos cuenta su familia, la escultura representa a un novillo que Longino crió de joven y que quiso inmortalizar para el recuerdo.
La dama de Arroyolugar es una figura destacable del safari, ella siempre a acogido a las personas que han pasado por aquí con el mensaje "aquí también se saluda". Antiguamente guardaba una hucha de metal en la que la gente metía donaciones, pero el vandalismo y los saqueos han acabado porque desapareciera la hucha y también que algunas de las esculturas hayan sido gravemente dañadas, por ello se ha reforzado el vallado y no permiten el acceso a la finca, como si  se podía hacer hasta hace unos años.









 Continuamos el paseo y entramos en una caseta que hay en la finca. Longino, además de un gran escultor fue un excelente pintor, cabe destacar que todas sus pinturas están realizadas con tierras.
 En el cuadro de la izquierda se puede apreciar la Beata Ana de San Bartolome de Almendral de la Cañada, municipio al que pertenece la finca de Arroyolugar y a la derecha el novillo que está inmortalizado en una de sus esculturas.



En esta magnifica chimenea Longino se resguardaba y se protegía del frio los días que el mal tiempo no le permitían cuidar de su ganado, que campaba por esta finca.


Salimos de la caseta y continuamos viendo más esculturas. Esta puede ser la más conocida, la apodan como "los Gorilas". Ayuso era fan y seguidor de Felix Rodriguez de la Fuente y sus programas sobre la naturaleza le inspiraron a realizar este magnifico gorila y el resto de sus esculturas.

 Más adelante nos encontramos con una obra que realizó la naturaleza y que apodé junto a mis amigos "el Elefante", en una excursión que realizamos de pequeños. Para verlo tienen que fijarse desde la parte izquierda de la imagen donde se aprecia el cuerpo, al centro de ella donde se ve la cara y la trompa.







Pasados los gorilas andamos un poco más, en busca de algunos lugares tan mágicos como estos. En la ultima Imagen se puede ver el arroyo que da nombre a este paraje y a la finca, el reguero Arroyolugar que baja desde Navamorcuende para desembocar en la Garganta de Torinas.

Tras tomar la imagen de la Sierra de Gredos desde lo alto de una gran roca, dimos la vuelta para fotografiar el resto de esculturas que aun no habíamos visto, pero no antes pasar por esta enorme encina, en ella aparece mi amigo Fernando que ronda los dos metros de altura.





Con estas imágenes del milano real, el águila, la tigresa con sus tigrecitos y los osos damos fin al recorrido del safari de piedra y  finalizo el reportaje, pero no antes sin agradecer a sus dueños el interés y el esfuerzo que han realizado para mostrarme este bello lugar y permitirme la publicación de este articulo.