Un paseo veraniego por la Sierra de San Vicente

A menos de 15 km de nuestro municipio se encuentra la Sierra de San Vicente, comarca a la que pertenece La Iglesuela. La Sierra de San Vicente es uno de los enclaves naturales más preferidos por los turistas que visitan la provincia de Toledo y en este reportaje quiero mostraros algunos de sus muchos rincones, estos son el monasterio, el Monte Venus y el pico de las Tres Cruces.

Haciendo la ascensión por la carretera que une Navamorcuende con El Real de San Vicente, casi llegando a la cumbre más alta de la carretera nos encontramos el antiguo convento del Pielago, según he podido saber fue construido en 1741, al pie de otro que databa del año 1687.





Continuando por la carretera, al hacer cumbre, se puede ver un pequeño aparcamiento al margen derecho y una gran cuesta de tierra que atraviesa un pinar, siguiendo esa gran cuesta se encuentra el monte Venus.



Estas imágenes son de la ermita conocida como la de San Vicente. San Vicente fue un Cristiano que se refugió en estas tierras huyendo del emperador romano Diocesano. Pero su nombre real es la ermita de los Santos Martiles. La ermita está construida en forma cueva y aun se puede entrar en ella, aunque con mucho cuidado.




Continuamos hacia las ruinas del Castillo por un pedregal con unas vistas muy bonitas del valle Tajo. Desde aquí las vistas nos hacen contemplar pueblos como el Real de San Vicente, Hinojosa de San Vicente y Castillo Bayuela al sur-este, y Ciudades como Talavera de la Reina y pueblos como Marrupe al sur-oeste.




El castillo se puede contemplar que está completamente en ruinas, pero aun así aguantan en pie dos torres y una pequeña parte de la murallaSu origen podría ser musulmán. Posteriormente fue plaza cristiana y finalmente se cree que estuvo habitado por los templarios y los ermitaños que poblaron estas tierras.






Mi ruta ese día no acabó aquí, envuelto por el magia de la Sierra de San Vicente decidí seguir hasta hacer cumbre en el cerro de las Tres Cruces. Caminando desde el aparcamiento por la carretera que subimos, en dirección el convento y antes de llegar a el, sale un camino con un paso canadiense. A pocos metros en el margen izquierdo del camino tenemos un Pozo de Nieve envuelto por enredaderas, que le da un toque mágico. Seguimos la subida y pronto nos adentramos en una zona boscosa. Un par de kilómetros después hacemos cumbre en el cerro de las Cruces (1.373m) y aquí podemos contemplar todo el Valle del Tiétar y la Sierra de Gredos al norte. Al este  se pueden ver si las condiciones meteorológicas son favorables algunos de los edificios más altos de Madrid. También si desplazamos la vista un poco al sur se puede ver el Alcazar de Toledo, aunque yo aun no he conseguido verlo. Si seguimos la panorámica se puede ver el pantano de Cazalegas, el puente de Talavera, al sur, y por último al oeste el pantano de Rosarito. Desde aquí como curiosidad se pueden contemplar cuatro provincias, la de Toledo (Donde nos encontramos) la de Avila con la Sierra de Gredos, la de Madrid con la peña de Cenicientos y los edificios más altos y Cáceres con el embalse de Rosarito.